Personajes históricos famosos por su caridad

Claramente, en estas épocas navideñas a todos se nos arruga un poquito el corazón, y nos gusta pensar que somos personas caritativas y piadosas que pueden ayudar a sus semejantes con alegría; es un cliché y realmente puede sonar a hipocresía que eso sólo sea una vez al año y nos sintamos muy orgullosos el resto de los días, pero si eso es todo de lo que somos capaces la mayoría, bien, lo dejaremos estar.

Sin embargo, ha habido personas en la historia que realmente han destacado por su entrega al prójimo, durante muchos años de su vida y en ocasiones sin recibir el reconocimiento que merecen mientras aún estaban vivos. Hay algunos conocidos, por supuesto, como la Madre Teresa de Calcuta o Nelson Mandela, pero otros quizá ni te suenen. ¿Quieres hacer la prueba?

  • Margaret A. Cargill: Según la revista Forbes, ella es la persona que ostenta el título de “la más caritativa” en la actualidad, al menos desde que esta lista existe. La heredera de la fortuna de Cargill Corporation murió en 2006 a la edad de 85 años, y dejó todas las acciones de la empresa que fundó su abuelo,  con un monto de 6 millones de dólares, a fundaciones que protegen el medio ambiente, y apoyan causas como el socorro en desastres naturales y las artes.
  • Marian Cope: También conocida como Santa Marianne de Moloka’i, esta monja era una estadounidense nacida en Alemania y miembro de las Hermanas de San Francisco de Siracusa, Nueva York. Conocida por sus obras caritativas y sus virtudes, pasó muchos años cuidando a los leprosos en la isla de Molokaʻi en Hawai. A pesar del contacto directo con los pacientes durante muchos años, Cope no sufrió la enfermedad.
  • Pierre Toussaint: Este hombre fue un esclavo en las colonias francesas, y fue llevado a Nueva York por sus dueños; una vez allí y conseguida su libertad, se convirtió en uno de los filántropos más famosos de su tiempo. Su casa en Franklin Street se convirtió en un refugio para huérfanos, a los cuales apoyó para obtener una educación y aprender un oficio. También creó un buró de crédito y una agencia de empleo para viajeros indigentes, y fundó un refugio para inmigrantes sin hogar.
  • Santa Isabel Romanova: La gran duquesa Elizabeth Feodorovna de Rusia, que fue canonizada como Santa Isabel Romanova, fue una princesa alemana muy conocida en Rusia por su belleza y obras de caridad entre los pobres. Cuando su marido fue asesinado por la Organización de Combate del Partido Revolucionario Socialista con una bomba de dinamita en 1905, ella no solo perdonó al asesino de su marido, sino que también hizo campaña por su perdón.